Familia LUCES
somos
Bienvenidos a Luces del Mundo.
Somos un restaurante pequeñito y familiar, en pleno centro de Cartagena. Aquí se viene a comer, sí.., pero también se viene a entrar en un lugar con historia. Un sitio donde la cocina viaja y las paredes hablan.
Nuestra cocina es fusión con alma mediterránea: sabores de distintas culturas del mundo, adaptados a nuestro producto, a nuestra forma de entender la mesa y al cariño de lo hecho en casa.
Y si miras alrededor, entenderás por qué nos llamamos Luces del Mundo.

En una de nuestras paredes no hay papel pintado ni decoración comprada. Hay algo mucho más especial: páginas auténticas de libros. Para abrir este restaurante, María —la fundadora— reunió a su familia y amigos y, hoja a hoja, fueron pegando páginas reales de distintos libros hasta cubrir la pared entera. Es una manualidad, un ritual de inicio, como si el lugar naciera literalmente hecho de relatos.
Ese gesto conecta con todo lo demás.
También encontrarás las máquinas reales y cuadros con máquinas de escribir antiguas pintadas sobre páginas, en el restaurante.
No están ahí por nostalgia: están ahí porque María es escritora. Recorrió Europa en moto con su pareja, y entre carreteras escribían relatos. En esos relatos aparecían una y otra vez farolas y luces: señales pequeñas que te acompañan cuando viajas...y cuando vuelves.

Por eso otra pared está llena de fotos reales de farolas:
"luz para no perderse, luz para no rendirse, luz para recordarnos que siempre hay algo encendido."

Verás cuadros creados sobre hojas de libro: páginas unidas como capítulos, con ilustraciones en negro y pequeños toques de color —rojo, amarillo, azul— inspiradas en un pintor francés que trabajaba precisamente así, usando textos como base. Por eso hay series de cuadros que se responden de una pared a otra: como una historia que continúa.


Y hay un último capítulo que nació del día a día: durante años Luces fue refugio de lectores y amantes del vino. Llegamos a tener muchas referencias de bodegas pequeñas, poco conocidas, de toda España (más allá de lo típico). Con tantos brindis, se fueron acumulando corchos... y esos corchos se convirtieron en memoria: tres cuadros hechos a mano con corchos usados aquí mismo.
Eso es Luces del Mundo: un restaurante donde el mundo se mezcla en la cocina, donde la literatura sostiene las paredes, y donde cada mesa viene a encender su propia historia.